
El frío puede hacer más que enrojecer la piel, puede dañarla profundamente. Conoce qué vitaminas y minerales ayudan a protegerla, cómo obtenerlos y por qué una alimentación balanceada debe ser tu mejor aliado en estos meses. Durante el invierno, no solo bajan las temperaturas; también disminuye la humedad ambiental, aumentan los cambios bruscos entre espacios calefaccionados y exteriores gélidos, y se vuelve más común ducharse con agua muy caliente. Todo eso (y más) afecta la salud de la piel. El frío extremo reduce la circulación sanguínea hacia la piel, lo que disminuye el suministro de oxígeno y nutrientes vitales para…








