El Mundial de Fútbol 2026, con 104 partidos distribuidos en cinco semanas y horarios que se extienden hasta la medianoche, está generando conflictos en varias parejas chilenas. Muchos hinchas dedican tardes y noches completas a seguir los encuentros, invadiendo el tiempo habitual de convivencia y descanso, lo que provoca incomodidad, discusiones y sensación de descuido en la relación.Testimonios anónimos relatan cómo, tras los primeros partidos, las parejas comenzaron a quejarse por la cantidad de duelos y los horarios nocturnos.

La clave está en la planificación y el respeto mutuo para evitar que un evento cada cuatro años afecte la convivencia diaria.
